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EL MILLONARIO NEGOCIO DE LA BASURA

Mediante la licitación pública N° 7/19 se invitó a las empresas interesadas en proveer al municipio del servicio de recolección de residuos en Balcarce por un lapso de tres años. Luego de la apertura de sobres que se realizó en el día de ayer, sólo dos propuestas fueron presentadas: la actual, Ashira S.A. y Transportes Malvinas S.R.L. La primera, con altísimas posibilidades de seguir brindando el servicio, corre con ventaja por ofrecer una cotización sensiblemente inferior a la de su competencia: unos 220 millones de pesos contra los casi 250 millones que ofertó la empresa oriunda de Azul.

La actual prestadora del servicio de recolección de residuos tiene prácticamente monopolizado su radio de acción. La prueba de esto fue el vertiginoso crecimiento a partir del desembarco en el municipio de Puerto Madryn, provincia de Chubut. A partir de ese entonces la expansión continuó en Trelew, y su irrupción a la provincia de Buenos Aires comenzó en Junín. Luego plantó bandera en San Pedro, Balcarce y San Martín. En los últimos años logró ganar licitaciones en San Francisco, provincia de Córdoba, y su última gran conquista fue arribar a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a través de la contratación del Servicio Atmosférico y provisión de Agua Potable.

En nuestra ciudad, particularmente, en el año 2008, cuando se dispuso la nueva convocatoria a licitación pública del servicio, fueron tres las empresas. Una de ellas Ashira, la que estaba dispuesta a renovar sus prestaciones en Balcarce. Mediante la Ordenanza Municipal N° 128/08 formalizada el 29 de diciembre de ese año, a la actual prestataria se le renovó el contrato por un período de tres años, por un monto mensual de 292.240 pesos, sumando un total durante la totalización del contrato un poco más de 10 millones y medio de pesos.
En esa oportunidad, mientras José Enrique Echeverría ejercía el cargo de presidente del HCD y Juan José Troya el de secretario, se comentó que Ashira tenía asegurado el triunfo en esa licitación porque serían los dueños de todos los pliegos, ya que los habrían adquirido para ratificar su continuidad. Esto fue reflejado incluso en algún editorial del diario El Liberal, periódico que atravesaba durante este tiempo su último año antes de desaparecer. Ético o no, esta es una práctica habitual entre las empresas de cualquier rubro que compiten en licitaciones públicas: evalúan ventajas e inconvenientes, y eventualmente pactan entre ellas en pos de una buena negociación.
Por esto es que, tratándose de una compañía que ha logrado articular exitosos acuerdos a lo largo de los años, con experiencia en el rubro y con presencia en varios distritos a lo largo del país, es casi descontado que no habrá cambio de firma en la prestación del Servicio de Higiene Urbana.

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