Más de la mitad de pacientes tienen dificultad para trabajar y tener vida social
dificultades para ir a trabajar y para subir escaleras, mientras que uno
de cada dos tuvo complicaciones para caminar algunas cuadras y asistir a
reuniones sociales y un 26,9% sufrió padecimientos para conducir su
vehículo, según un relevamiento realizado por la Asociación Civil
Fibroamérica, en la víspera del día internacional de esa enfermedad.
Un 5 por ciento de la población mundial padece fibromialgia, una
dolencia que tiene como principales síntomas dolores, falta de energía,
hipersensibilidad táctil auditiva visual, sueño no reparador, pérdidas
de memoria, confusiones, dificultad para concentrarse y rigidez matinal,
explicó a Télam Blanca Mesistrano, presidente de Fibroamérica.
La
especialista reconoció que si bien existe una predisposición genética
relacionada al cromosoma 22 también hay desencadenantes de los síntomas
como el estrés emocional y físico, el sueño no reparador o
insuficiente, que según la encuesta fueron los principales factores del
empeoramiento de síntomas en los pacientes.
El sondeo reveló que
un 53,3% indicó que tiene problemas para asistir a reuniones sociales,
un 57% para ir a trabajar y otro 47,7% para hacer las camas.
ambiente doméstico vicioso, insatisfacción laboral como tareas
repetitivas o no gratificantes, el acoso, turnos de noche, personalidad
rígida-perfeccionista, tabaquismo, sobrepeso, sedentarismo y dieta poco
saludable son impulsores frecuentes”, detalló, por su parte, Pablo De
Caso, reumatólogo y especialista en medicina integrativa.
Asimismo, reconoció una cierta composición genética que conduce a una sobreproducción constante de adrenalina.
“El estado hiperadrenérgico persistente provoca insomnio, y luego el
sistema persistentemente hiperactivo se convierte en agotamiento y se
produce fatiga”, añadió el médico.
“Pero cuando indagamos acerca de la dimensión de la disminución, en el
57,8% de los casos no superó el nivel 5 en una escala de 0 a 10, con lo
cual la afectación de la calidad de vida, aunque inferior, sigue
presente” apuntó Mesistrano, que también tiene fibromialgia.
Por otro lado, en la encuesta los pacientes manifestaron que con frecuencia se enfrentan a serios desafíos con sus seres queridos
y especialistas en salud para que comprendan la dimensión de esta
condición y confíen en lo que ellos transmiten, ya que no se presentan
manifestaciones físicas.
“Nadie les cree a las personas que
tienen fibromialgia, principalmente porque afecta a jóvenes cuyos
exámenes físicos y estudios habituales, como las radiografías o
laboratorio, suelen dar resultados normales. De ahí la denominación de
la enfermedad invisible”, sostuvo De Caso.

