La dura situación que atraviesan los pacientes oncológicos tras el cierre de la ONG

Luego de dos meses del cierre de “Quiero Ayudar”, la Organización No Gubernamental (ONG) de Balcarce que entre otras acciones solidarias facilitaba a pacientes oncológicos de todo el país el acceso a la medicación para poder llevar adelante sus respectivos tratamientos, tras la medida cautelar impuesta tras la denuncia efectuada desde el Colegio de Farmacéuticos provincial, estos pacientes quedaron literalmente desamparados, la mayoría con sus terapias con medicación interrumpidas por esta grave situación.
La vicepresidenta de la ONG, Stella Pernía, en diálogo con Sudestada lamentó que “más allá de las protestas y de las movilizaciones que no fueron escuchadas, las autoridades aseguraron oportunamente que desde el Municipio se les iba a dar una respuesta inmediata a los pacientes”, y que sin embargo ello no ocurrió, tal como lo manifiestan constantemente los más de doscientos afectados por la medida.
“Los pacientes oncológicos de nuestra ciudad están pidiendo de manera desesperada un medicamento para no cortar el tratamiento”, continuó Pernía, agregando que “los pacientes se comunican diciendo que hace 20 o 30 días que tienen interrumpida una quimioterapia porque no llegó la medicación, porque en el hospital no hay, o porque el 0800 de las farmacias no da respuesta”.
Días pasados se viralizó en redes sociales un pedido desesperado de una paciente que requería con urgencia uno de estos medicamentos oncológicos. Fue entonces que desde la ONG, ajustándose a derecho y sin manipular el producto médico, se contactaron con esta mujer pudiendo lograr que a su vez diera con otra persona que lo tenía disponible y se lo entregara en mano, para poder continuar así el tratamiento del cual depende la calidad de vida con la que estas personas cursarán la enfermedad.
Pernía además aseguró que, si los pacientes siguen sin recibir respuesta a los reclamos “no los voy a dejar desprotegidos, de una manera u otra voy a contactar a quien tenga la medicación y voy a hacer la gestión que hacía anteriormente de manera directa con el paciente, para que la reciba en sus manos de parte del particular que lo tenga para donarlo”.
“El Colegio de Farmacéuticos no va a poder emitir ninguna protesta sobre esta acción ya que, además de considerar que no es un delito porque no manipulamos el medicamento, a los pacientes que dejaron desamparados no les dieron las respuestas que tenían que brindar”, consideró.
