Vouchers educativos: el modelo de escasos resultados que impulsa Javier Milei

Especialistas coincidieron en que el sistema de escolarización propuesto por el líder de La Libertad Avanza fracasó en los países que lo implementaron y explicaron que en Chile, país que el libertario puso como ejemplo, el 40% de los niños tienen problemas de lectoescritura y además bajó la calidad en el aprendizaje.

(TELAM) – La gratuidad de la educación es uno de los temas que puso en discusión el candidato presidencial de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, quien propone la aplicación de un sistema de vouchers que fue implementado en pocos países y con resultados poco satisfactorios en la calidad educativa, además de provocar un elevado nivel de endeudamiento para las familias.
El sistema de vouchers no es una novedad: fue desarrollado en la década del ’60 por el economista estadounidense Milton Friedman, uno de los principales autores que sigue el economista libertario, y se implementó en países como Chile, Nicaragua, Suecia y Nueva Zelanda.
En qué consiste este sistema
Para Milei, “con el mecanismo de vouchers se crea competencia, entonces aquellas instituciones que lo hagan mejor van a tener mayor afluencia de alumnos” y “las instituciones que quiebren van a quedar en manos de las que queden en expansión, y es un círculo que genera mejor calidad educativa”.
Es que para el candidato libertario “la educación puede ser de gestión estatal o privada pero nada es gratis, alguien lo tiene que pagar”.
Según el relevamiento del Indec de 2021, en el país hay más de 11 millones de estudiantes, de los cuales más de 8 millones asisten a la educación pública, mientras que 3 millones acuden a la privada.
Qué dicen los especialistas
Milei destacó en varias entrevistas el uso de este sistema en Chile, que fue implementado durante la dictadura de Augusto Pinochet en la década del ’80.
Recaredo Gálvez, especialista en educación de la Fundación Sol de Chile, indicó en diálogo con Télam que el modelo de vouchers “afectó a las instituciones públicas menos conocidas porque tienen menos posibilidades de acceder a mejores financiamientos, y esto hace que también disminuya su matrícula y al mismo tiempo disminuya la posibilidad de que puedan posicionar sus investigaciones o de que puedan tener mayor calidad educativa y mayor infraestructura”.
El investigador destacó que el sistema de vouchers “no logró garantizar calidad” y relató que “en Chile, el 40% de los niños tienen problemas de lectoescritura, que con la pandemia se agudizó y eso lo demuestran los indicadores evaluados en los exámenes PISA”.
