El Salón Nacional de las Artes premió una obra sobre “La Piedra Movediza” de Balcarce

Se trata de la obra “El sonido de la piedra”, de Marcela Cabutti, sobre la ciudad de Balcarce.

La artista platense Marcela Cabutti resultó la gran ganadora de la última edición del Salón Nacional de las Artes. Por su pieza audiovisual “El sonido de la piedra” fue reconocida con el el primer premio Presidencia de la Nación, que otorga un millón y medio de pesos y la adquisición de la obra para el acervo patrimonial del Museo Palais de Glace.
En una sala independiente y oscura dentro de la exhibición de Salón Nacional en el Centro Cultural Kirchner se encuentra “El sonido de la piedra”. La obra registra, en una serie de planos generales y detalles, a un grupo de performers que salta sobre la piedra movediza de Balcarce produciendo la sensación mágica de verla flotar. En el interior, la artista colocó una serie de piezas de arcilla que, ante el roce de la piedra, se quiebran generando un sonido geológico, con ecos milenarios, que recorre todo el espacio.

“El audiovisual conjuga la calidad del registro con una gran investigación sobre el territorio y elementos performativos. Además, el sonido es muy clave en esta pieza. El salto de los performers sobre la piedra movediza rompe unas piezas escultóricas y ese sonido que se genera, que parece el latido de un corazón, pone en juego un montón de nuevas preguntas sobre la relación entre lo humano y lo natural vista desde el antropoceno“, afirmó Guadalupe Creche, miembro del jurado que eligió la obra de Cabutti como la gran ganadora de la edición 111 del Salón Nacional de las Artes.
Que “El sonido de la piedra” sea una obra audiovisual inserta en la categoría “Espacio no disciplinario” no es un dato menor. Los tres premios adquisición de esta edición están conformados por obras que exceden los medios tradicionales. Esto forma parte de una búsqueda evidente de reflejar en el patrimonio nacional las nuevas búsquedas estéticas del arte contemporáneo argentino.

En la inauguración del Salón Nacional, rodeada por el sonido y las imágenes de su pieza, Marcela Cabutti afirmó: “A mí me causó mucha fascinación el encuentro con la piedra movediza de Balcarce. Cuando me convocaron para realizar estas obras sobre Balcarce, busqué descubrir cuáles eran los misterios que guardaban estas sierras tan antiguas como las piedras de Namibia en el cratón africano, es decir, el basamento más antiguo del planeta”.
Balcarce, un misterio milenario
La posibilidad de explorar a través del arte la región rocosa del Sistema de Tandilia que corresponde al Municipio de Balcarce le llegó a Cabutti a durante la pandemia, cuando la familia Zarategui le propuso realizar, junto al municipio, un proyecto cultural que ponga en valor la historia de la región. Así, la artista pasó nueve meses investigando el territorio bonaerense acompañada de una red de científicos y vecinos. De esta experiencia, confeccionó un programa compuesto por más de una decena de proyectos artísticos dedicados a Balcarce.

A partir de la intensa investigación, la artista descubrió toda una serie de hechos históricos y leyendas orales que profundizaron el “misterio” inicial de esta zona. De distintos modos, y a través de toda una serie de recursos formales, esta simbología territorial se fue reflejando en sus proyectos artísticos. Entre estos, se encuentra la exposición “Balcarce, memorias topográficas de un paisaje”(2021), en la Galería Del Infinito, y la exposición “Helecheros” (2022), en el Museo Histórico de Balcarce.
La piedra movediza
Ante este hallazgo, la artista se enfrentó con la pregunta de cómo registrar la complejidad de este espacio milenario. Como en todos los proyectos artísticos dedicados a Balcarce, su riqueza histórica y simbólica fue un atractivo, pero también un reto que la llevó a introducir en su carrera nuevas búsquedas estéticas. El desplazamiento de la piedra movediza exigió la imagen-movimiento del audiovisual y el sonido se descubrió en el proceso como una potencia fundamental para transmitir el peso de su historia.
Sobre el proceso de realización, Cabutti afirmó: “Al principio no pasaba nada. De repente, luego de limpiar la zona, se movió y la sensación corporal que sentí la recuerdo todavía hoy y se me pone la piel de gallina, me vuelve la sensación al cuerpo. Fue muy movilizante. Para tener mayores registros y después poder editar, hicimos varios saltos. Un poco lo que yo conté en la presentación, que para mí es muy simbólico, es que cuando vos parabas de saltar, el sonido se volvía muy reverberante, muy opaco, muy interno, como del centro de la tierra, como si la tierra te hablara”, afirmó Cabutti sobre la reverberación sonora que terminó convirtiéndose en un elemento protagonista de su obra.
“El sonido de la piedra” podrá visitarse hasta el 12 de noviembre en el Centro Cultural Kirchner. Luego, pasará a integrar el patrimonio del Museo Palais de Glace.
