El verano trae días largos, altas temperaturas y más momentos al aire libre, pero también el regreso de los molestos mosquitos. Con el calor, estos insectos encuentran el ambiente ideal para reproducirse y aparecer en mayor cantidad.

Frente a este escenario, muchas personas buscan alternativas prácticas y accesibles para evitar las picaduras sin recurrir siempre a productos industriales. Por eso, según conoció la Agencia Noticias Argentinas los repelentes caseros ganan terreno gracias a su simpleza, bajo costo y efectividad comprobada.

Entre las opciones más elegidas, los repelentes naturales ofrecen una solución amigable tanto con la piel como con el ambiente. Sus aromas intensos, aceites esenciales y componentes cítricos ayudan a ahuyentar mosquitos durante las tardes y noches de calor.

Este repelente casero se prepara mezclando:

  • Agua.
  • Alcohol.
  • Cáscaras de cítricos como limón o naranja.
  • Gotas de aceite esencial de citronela o eucalipto. 

La combinación genera un aroma que actúa como barrera natural para los insectos.

¿Cómo aplicar el repelente casero?

Para aplicarlo, solo hay que colarlo una vez que reposó y colocarlo en un atomizador. Se pulveriza en brazos, piernas y ropa cada dos o tres horas, según la intensidad del calor y la presencia de mosquitos.

Beneficios del repelente casero a base de cítricos 

Se destacan por ser económico, fácil de preparar, apto para distintos tipos de piel, libre de químicos agresivos y con un aroma fresco que también perfuma los ambientes.

Como alternativa adicional, se pueden sumar espirales, tablets eléctricas, cortinas metálicas o mosquiteros para evitar que los insectos ingresen al hogar, sobre todo durante las noches.

Con estos cuidados, el verano puede disfrutarse sin molestias, ya que, un buen repelente casero y pequeñas medidas preventivas permiten decirles adiós a los mosquitos y aprovechar al máximo cada día de calor. .