Trabajo Social en Balcarce: un ejercicio profesional anclado en los Derechos Humanos y la defensa de lo público

En el Día del Trabajo Social, coincidente con el Día de los Derechos Humanos y el retorno a la democracia, el colectivo local reafirma su compromiso con la justicia social y analiza críticamente el impacto de la cuestión social en el ámbito local.
Desde el año 2012, en Argentina la conmemoración del Día del Trabajo Social se vincula deliberadamente con el Día Internacional de los Derechos Humanos y el aniversario del retorno a la democracia. Esta conjunción, según fuentes del sector, busca materializar una interpelación permanente hacia un proyecto profesional comprometido con valores como la libertad, la igualdad, la democracia y la justicia.
En la ciudad de Balcarce, el colectivo de trabajadoras y trabajadores sociales se desempeña en una diversidad de ámbitos institucionales, con predominancia en el sector estatal. Sus funciones abarcan áreas específicas como Género, Discapacidad, Niñez y Adolescencia, Adultos Mayores, Justicia, Salud, Desarrollo Social y Educación, entre otras.
La disciplina se encuentra regulada por un Colegio de Profesionales y se estructura sobre un posicionamiento teórico, ético, político y metodológico cuyos fundamentos se basan en los Derechos Humanos. El ejercicio profesional está guiado por un Código de Ética y un marco de incumbencias, derechos y obligaciones que orientan la actuación en los distintos espacios de intervención.
Como colectivo profesional en Balcarce, se adopta un posicionamiento crítico ante la denominada “Cuestión Social” que atraviesa el país. Según su análisis, el impacto de esta problemática se refleja a nivel local en el ajuste de las políticas públicas, el incremento de la desigualdad social, la agudización de las situaciones de violencia, el avance del narcotráfico y crisis en los ámbitos habitacional, sanitario y educativo. Este escenario, señalan, obliga a reafirmar derechos ya adquiridos.
Frente a esta realidad, el nucleamiento profesional reafirma su compromiso colectivo e institucional. En un comunicado, destacaron la defensa de la autonomía profesional, el respeto por sus incumbencias y la importancia de su posicionamiento ético-político como guía de las intervenciones. Asimismo, vinculan este compromiso con la defensa de sus condiciones laborales, manteniendo lo que definen como una interlocución crítica y permanente con los distintos espacios estatales donde ejercen su labor.
