Sin categoría

¿Caída en desgracia?: Qué pasó con Maxi Salas en River

¿Caída en desgracia?: Qué pasó con Maxi Salas en River

La actualidad del refuerzo que rompió el mercado en la segunda parte de 2025 muestra una situación inesperada.

MAXI SALAS A RIVER fue el título de una novela que incluyó a un tercer personaje, Racing, y conmovió los cimientos del fútbol argentino en la segunda parte de 2025. Hasta generó debates de moralidad por el hecho de que el delantero dejó “colgada” a la Academia en plena búsqueda de la Copa Libertadores, para lo que el técnico Gustavo Costas lo consideraba insustituible.

La cifra era grande: 8 millones de euros para cubrir el monto de la cláusula de rescisión, pero River no tuvo problemas en abonarla para darle el gusto a Marcelo Gallardo. Hasta se convirtió en un gran negocio para los de Avellaneda, que pagaron mucho menos por la ficha del ex All Boys, entre otros. Pero los chispazos llegaron incluso a niveles dirigenciales con un Diego Milito hablando de una suerte de violación de pacto por parte de sus pares de Núñez y la desmentida del por entonces titular riverplatense, Jorge Brito.

Lo cierto es que Salas llegó y brilló rápidamente. En dos partidos demostró aquello por lo que River lo fue a buscar y fue una combinación de efectividad, potencia y sacrificio que el hincha aplaudió de inmediato. Hasta le metió el gol al mismísimo Racing para eliminarlo de la Copa Argentina. También convirtió contra Palmeiras en Brasil por los cuartos de final del torneo continental.

  El gol del morbo: Salas eliminó a Racing de la Copa Argentina. 

Pero todo fue tan fuerte como efímero: el nivel del atacante comenzó a decrecer a la par de la crisis profunda del equipo. Su rol dentro del sistema del Muñeco se tornó confuso y su peso se diluyó. Le achacan además la poca capacidad de lectura táctica y de acoplarse a los movimientos solicitados por el entrenador. El desorden le jugó en contra y ahora es firme candidato a ir al banco de suplentes en el debut del sábado por el Torneo Apertura contra Barracas, como visitante.

Hoy por hoy el único delantero firme en la cabeza de Gallardo es Sebastián Driussi y la otra posición de ataque está en franca disputa entre Facundo Colidio, ya recuperado de sus problemas físicos, y el juvenil Ian Subiabre.

En los amistosos de preparación, Salas fue titular en el 1-0 con Millonarios pero lo reemplazó en el complemento Subiabre, mientras que en el triunfo por penales con Peñarol directamente integró el banco de suplentes e ingresó en el segundo tiempo por Driussi, de arranque en dupla con Colidio.

A Salas, entonces, le toca barajar y dar de nuevo para pelear desde atrás con sus nobles armas: la de la dedicación incondicional, el esfuerzo extremo y la capacidad de guerrero, a lo que tendrá que agregarle los atributos que se le reclaman para acoplar adecuadamente sus capacidades intelectuales a la faceta colectiva.

Fuente: El Gráfico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *