“Milagro en Pergamino”: increparon a mendigo trucho y salió corriendo
El video parece extraído de alguna película humorísticola de ficción,
aunque también podría utilizarse como promoción en algún corto de las
iglesias que muestran milagros en vivo entre sus feligreses.
Sucedió en
la ciudad bonaerense de Pergamino,
cuando un indigente que pedía colaboración económica por estar
discapacitado, fue increpado por otro sujeto, y terminaron trenzados en
una pelea
en donde las muletas tuvieron un protagonismo esencial, porque quien
las portaba, al ser despojado de los adminículos en medio de la
“batalla”, pudo correr sin ellas, cual si una intervención del más allá
lo hubiera ayudado a reponerse de sus dolencias.
Sucedió este sábado y todo terminó a las trompadas y él supuesto joven discapacitado acabó golpeado con sus propias muletas.
Sin embargo lo más increíble de todo fue que tuvo que escapar corriendo, permitiendo observar que tan “paralítico” no era.
El hecho tuvo lugar en la esquina de Juan B. Justo y Monroe de la
ciudad bonaerense de Pergamino. Como era de esperar enseguida fue
viralizado el video en las redes, y provocó centenares de comentarios.
El tema más abordado con el que se ironizaba era lo que denominaban el “milagro
de Pergamino”, haciendo foco en la veloz y asombrosa recuperación del
mendigo con problemas motrices, que cuando el fragor de la pelea se
complicaba, no tuvo reparos en correr a velocidad rauda hacia la vereda
de enfrente.
El origen del “milagro”
La disputa se dió en el momento en que un motociclista transitaba por
esa esquina de Pergamino. Las razones de la pelea no trascendieron,
pero existe la fuerte probabilidad de que se tratara de personas que se
conocían con anterioridad.
La persona que comienza a agredir y
que iba en moto, daba la impresión de recriminarle al “mendigo” la
utilización de las muletas.
Esto puede deducirse porque todo
comienza con el individuo tratando de golpear en una de ellas, como para
demostrar que la discapacidad del otro era falsa, y que no se caería
sin apoyarse, ni le resultaban necesarias las muletas.
Ante la
primera agresión física, el joven retrocedió, aunque se podía percibir
que respondía vehementemente a los improperios dispensados por el
motociclista.
De todos modos éste insistió con su desafio a
comenzar la pelea, y en un instante se produjo el “milagro”, cuando el
mendigo empezó a los “muletazos”.
A partir de allí la trifulca
alcanzó un nivel de virulencia que fue “incresendo” frente la mirada de
testigos ocasionales que festejaban lo cinematográfico de la escena, y
la grababan con sus celulares para dejar registro del alocado instante.
A muletazos limpios
En el devenir de la pelea, el motoquero recibió algunos golpes, pero
no se amilanó y avanzó. Segundos después logró tomar una de una de las
muletas y hacerse con ella, mientras la otra terminó siendo revoleada
por el aire.
El supuesto discapacitado y mendigo se encontró en
una situación compleja, porque su rival inyectado de odio e intentando
desenmascararlo, lo corrió a “muletazo limpio”.
Entonces ya
quitadas las caretas y coartadas, al joven sólo le quedó la opción de
alejarse corriendo hacia el otro sector de la calle, dejando en
evidencia a los testigos que no existían en él ningunos inconvenientes
de movilidad, por lo que las muletas solo tenían el fin de obtener
réditos económicos, dando lástima a los automovilistas al momento de
rogar por ayuda económica en el semáforo de Pergamino.
El milagro será que vuelva a obtener un peso de sus (hasta ahora) inocentes contribuyentes.

