Necochense condenado por homicidio y desaparición sería el líder de banda de narcopresos de Batán

La Justicia de Mar del Plata desbarató esta semana una banda de narcopresos que operaba desde Batán y se dedicaba a la venta de drogas dentro y fuera del penal y también a la extorsión bajo la modalidad “sexting”, que consistía en el intercambio de fotos íntimas con personas simulando ser una mujer y a quienes luego les exigían una suma de dinero para no revelar el material. Los narcopresos utilizaban a sus parejas y familiares como cómplices para narcomenudear e ingresar los estupefacientes a la prisión.
La investigación, que contó con el apoyo de la Policía Bonaerense, reveló una banda sumamente organizada. A través de escuchas telefónicas se pudo establecer los vínculos entre los sospechosos y confirmar las sospechas que pesaba sobre los internos. La fiscal Romina Díaz, quien lleva adelante el caso junto a su par Leandro Favaro, dispuso 9 allanamientos -uno de ellos realizado en la ciudad de Necochea- donde secuestraron drogas, celulares y otros elementos de interés para la causa.
Se cree que uno de los líderes de la banda sería un hombre identificado como Carlos Tótaro, uno de los condenados a perpetua por el crimen y desaparición de Norberto Baio, un joven de 22 años que está desaparecido desde el año 2012 y del cual nunca se ha tenido rastro de su cuerpo. Este homicidio representa una de las páginas más dolorosas de la historia policial de la vecina localidad costera, dado lo siniestro del caso.
Crimen y desaparición de Norberto “Bebo” Baio
El cuerpo del joven nunca apareció, pese a los rastrillajes realizados en los años posteriores al hecho y a la recompensa ofrecida en su momento por el Ministerio de Seguridad bonaerense. Existen diferentes versiones acerca del destino que tuvo el cadáver del joven. Una de ellas indica que fue descuartizado y arrojado a un criadero de cerdos, que habrían comido los restos en cuestión de horas. Lo cierto es que los acusados (Carlos y Matías Tótaro y Nahuel Falcón) nunca revelaron ningún detalle del crimen. El testimonio de una joven que fue testigo resultó clave para que la Justicia pudiera establecer qué sucedió aquella noche.
Narcopresos
En esas escuchas quedó demostrado, también, que Carlos Tótaro, el interno necochense, condenado por el crimen y desaparición de Norberto Baio, aprovechaba su rol dentro de la Cooperativa Liberté -un programa para la reinserción social de los detenidos creado por el fallecido juez, Mario Juliano, uno de los integrantes del tribunal que condenó a Tótaro- para distribuir los estupefacientes dentro del penal. En los audios, se lo escucha al necochense pedirle a su pareja que le ingrese “algo ilegal” y agrega: “Imaginate un pene de nylon, lo vas a tener que entrar así vos… El tema es que son dos componentes, dos polvillos, por eso después yo lo tengo que mezclar, viste, depende… Un producto se compra para venderlo y el otro es un corte, una fantochada que hacemos para aumentar la cantidad de producto y poder ganar más”.
La mujer finalmente fue detenida en junio pasado de camino a la Unidad Penal N°15 y le fue descubierta una importante cantidad de cocaína.
