La sequía convirtió a la emblemática laguna de Junín en un desierto

El noroeste de la provincia de Buenos Aires se enfrenta a una grave sequía, resultado del intenso calor y la ausencia de precipitaciones en los últimos años. Esta situación ha provocado una dramática reducción en la “Laguna de Gómez del Parque Natural” ubicado en Junín, llegando a conservar apenas un 5 por ciento de su extensión original.
Alejandro Signorelli, ingeniero agrónomo jefe regional del INTA en Junín, señaló que la región ha experimentado una marcada disminución en las precipitaciones, con apenas la mitad del promedio anual esperado en los últimos tres años. Esta escasez de lluvias ha tenido un impacto devastador en la agricultura y la ganadería local, así como en los cuerpos de agua de la zona, incluida la Laguna de Gómez.
Marcelo Balestrasse, concejal de Junín, explicó que la laguna, con una profundidad promedio de 1,50 metros, es un importante destino turístico, especialmente para actividades acuáticas. Sin embargo, su capacidad se ha visto gravemente afectada por la sequía, lo que también ha afectado a otras lagunas de la región, como Mar Chiquita y Los Patos.
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| Así se veía la laguna antes de la sequía. |
Esta sequía no se limita solo a la provincia de Buenos Aires. En Santa Fe, la laguna Malincué ha experimentado una reducción drástica del 90 por ciento de su tamaño original debido a la falta de lluvias y otros factores relacionados con el cambio climático.
En resumen, la sequía en la provincia de Buenos Aires está teniendo graves consecuencias en el ecosistema local, afectando no solo a la agricultura y la ganadería, sino también a los recursos hídricos y al turismo en la región. La respuesta coordinada de las autoridades locales y provinciales será crucial para mitigar los impactos y encontrar soluciones sostenibles a largo plazo.

