En tiempos de covers, González Salvo se destaca por su identidad propia

Surgieron en 2017 con la creación de ‘Ceder’. Han recorrido Buenos Aires y casi toda la provincia con su música.
«La banda surgió primero como un proyecto solista, me había separado de uno anterior, entonces reuní algunas canciones que tenía y las grabé solo», comienza narrando Nahuel sobre el origen de la banda. Y agrega: «En principio arranqué solo, grabé con algunos amigos y el productor de acá, Agustín Guariste, me ayudó a terminar el proyecto, grabar y producir. Y grabé en 2017 ‘Ceder’, el primer disco».
Ese proyecto fue el punto de partida para la creación de González Salvo como banda y que logró mantenerse hasta ahora. «A partir de ese disco, en la necesidad de salir a tocar, un amigo que hoy es el guitarrista del grupo, Claudio Galván, me ayudó a armar una banda con otros músicos y empezamos a darle forma con shows en vivo del disco», rememora. Junto a Nahuel y Claudio se sumaron Francisco Pérez (batería) y Juanchi Gracia (bajo).
A nivel personal, la vocación artística de Nahuel va más allá de la música, ya que también escribe canciones producto de su amor por las letras. «Siempre me gustó leer, siempre escribí poesía y cuentos. Entonces me quedaba por una cuestión de inercia la parte lírica», reconoce Nahuel. Y agrega que «escribía mucho en las bandas que tenía y ahí nació el proyecto solista, de escribir mucho como medio de expresión».
Respecto a la composición de las letras, Nahuel comparte cómo es el proceso. «Es algo que nosotros no podemos anticipar, ni el tiempo que lleva ni cómo va a ser la canción, si va a ser buena o queda en el cajón. Por lo general empiezo a escribir desde una melodía y una letra, y cuando tengo algo armado que me convence lo llevo a los ensayos y lo trabajamos con los chicos, el guitarrista le da una base armónica, el baterista le da su toque rítmico y el bajista trabaja con los graves». Tras esos pasos preliminares, «se va probando en la sala de ensayo, grabándola y probando cosas, a veces tenemos distintas versiones de una misma cosa. Escribo a la vieja usanza, con un cuaderno y una guitarra criolla y ahí se va transformando».
Según explica Nahuel, González Salvo trabaja sobre dos aristas: componer y salir a tocar. Y, aunque admite que a veces los tiempos de ambas no van de la mano, disfrutan del proceso y del objetivo final, de dar un mensaje en tiempos enigmáticos. «El mes de marzo tuvimos una presentación en el espacio cultural independiente “La Casa del Fondo”. Presentamos el disco por primera vez en vivo, fue un regocijo total con familia y amigos. La pasamos muy bien», expresa sobre el último trabajo. Lo mismo que hace un par de semanas, en las que llevaron su música a la Casa de la Cultura, «un lugar más amplio en el que pudimos meter más gente y tocar con Hernán Magazú, un músico alucinante de Balcarce y nos abrió el show y ya pudimos aplicar algunas visuales y escenografías, otra dinámica que refleja el trabajo de una banda«.
Otra presentación inolvidable fue el año pasado, en la tradicional Fiesta Nacional del Automovilismo, frente a 20 mil personas. «Fue un gran paso para la banda», reconoce.

