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Carnaval traccionó el turismo, pero no alcanzó para revertir una temporada floja

Los datos muestran que el consumo sigue en niveles moderados y la mayoría de las estadías se concentran en los fines de semana

El fin de semana largo de Carnaval volvió a mostrar postales de alto movimiento turístico en distintos puntos del país. Sin embargo el repunte estuvo fuertemente vinculado al feriado y a los festivales masivos, sin lograr compensar una temporada que registró números peores que los del verano pasado.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Turismo de la Nación y la Cámara Argentina de Turismo (CAT), sobre 121 destinos relevados, casi un tercio superó el 90% de reservas y cerca de la mitad alcanzó ocupación superior al 80% durante este fin de semana. El movimiento impactó en hotelería, gastronomía y transporte, con aerolíneas operando altos niveles de ocupación y rutas con tránsito intenso, aunque si se analizan los niveles de consumo de durante esos días, la estadística vuelve a arrojar datos negativos en el comparativo interanual.

En la provincia de Buenos Aires, la Costa Atlántica volvió a posicionarse como uno de los principales polos de atracción. Mar del Plata informó ocupación superior al 75%, mientras que partidos como La Costa, Pinamar, Villa Gesell, Miramar y Necochea exhibieron porcentajes similares durante los cuatro días.

Sin embargo, operadores turísticos advierten que el movimiento se concentró en el fin de semana largo y que el consumo continúa en niveles bajos.

“La estadía se concentra casi exclusivamente en los fines de semana”, señalaron desde el sector privado. “El consumo es muy medido: la gastronomía funciona principalmente por la noche y los fines de semana. Ni siquiera las ferias de artesanos con productos económicos lograron revertir la caída de ventas”.

También se observa una baja en el turismo familiar, tradicional sostén de la temporada en la costa bonaerense.  

El repunte estuvo claramente vinculado a eventos masivos y celebraciones regionales. En Córdoba, el Cosquín Rock impulsó ocupación plena en localidades del Valle de Punilla, con picos superiores al 98%. En el Litoral, los carnavales de Entre Ríos y Corrientes volvieron a convocar a miles de visitantes, mientras que en Jujuy pequeñas localidades alcanzaron ocupación total gracias a las celebraciones tradicionales.

El esquema se repite: donde hubo eventos culturales de fuerte convocatoria, la demanda respondió. En destinos sin grandes actividades programadas, el movimiento fue más moderado.

Pero pese a los buenos números del feriado, referentes del sector coinciden en que el fin de semana largo no logra equilibrar la performance general del verano.

A diferencia de temporadas anteriores, este año no contó con programas de incentivo como el PreViaje, que en ediciones pasadas ayudaron a sostener niveles de ocupación durante meses completos. En prácticamente todos los destinos consultados surge el mismo cuestionamiento: la falta de políticas oficiales activas de estímulo al turismo interno.

“Sin herramientas de promoción o financiamiento, el mercado se autorregula y eso genera mayor concentración en fechas puntuales”, sintetizan desde el sector.

Otro factor que genera malestar es la creciente “fuga” de turistas hacia Brasil. Con un tipo de cambio que volvió más accesible viajar al exterior, muchos argentinos optaron por playas del sur brasileño, afectando particularmente a la Costa Atlántica.

Empresarios del sector señalan que el flujo hacia destinos internacionales fue visible durante todo el verano y que parte del público que históricamente elegía la costa bonaerense migró este año al exterior, atraído por paquetes competitivos y promociones.

El fin de semana de Carnaval demostró que la demanda existe cuando hay eventos convocantes y fechas concentradas. Sin embargo, el desafío sigue siendo sostener la actividad más allá de los picos estacionales.

De cara a Semana Santa y las vacaciones de invierno, el sector turístico mira con atención la evolución del consumo y la eventual implementación de políticas de estímulo. El interrogante es si el mercado podrá mantener niveles aceptables de ocupación sin herramientas oficiales que incentiven el turismo interno.

Por ahora, Carnaval dejó una foto positiva. Pero detrás de esa imagen, el balance de la temporada sigue abierto y con más interrogantes que certezas.

Fuente: Código Baires

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