La chicana que le hicieron a Ridao en el HCD: “No vas a ser candidato”

Optimismo y sucesión
Más allá de los aspectos técnicos que conforman el presupuesto, ciertos lineamientos políticos generales se desprendieron de las intervenciones del funcionario y sus colaboradores más cercanos. Durante la exposición, que consistió en una presentación en PowerPoint, el oficialismo expresó tener una “política tributaria activa y presente” que les permite “mantener los niveles de recaudación” a pesar del hundimiento de la economía durante el año vigente.
Orejeando las cartas
Los tres políticos, a su manera, van perfilando un camino que culminará indudablemente en 2027, con una parada importante el año entrante en las legislativas. Su destino depende de varios factores. El primero de ellos es la voluntad del actual intendente, Esteban Reino, de renovar o no su candidatura. Todo indica que si Reino decide jugar de nuevo, es poco probable que surja alguna voz disidente. Dado el fuerte liderazgo del abogado dentro del partido, podría vencer en una hipotética interna a quien opte por disputarle la intendencia. Si Reino no se postula y “bendice” a alguno de los tres, podría inclinar la balanza a su favor, aunque ya es sabido que en la política actual es difícil una transferencia tan simple de votos. En cualquier caso, no sería a Ridao a quien el intendente propondría, teniendo en cuenta su perfil pro-libertario acentuado durante el último año, y sus explícitos deseos de competir por la comuna, manifestados abiertamente durante 2022 en un momento “prematuro”, cuando aún no era oficial la candidatura para su tercera gestión de Esteban Reino. Si Reino no se postula pero tampoco propone un sucesor, opción que parece la más probable teniendo en cuenta su estilo extremadamente comedido, podría darse una interna dentro del partido entre los tres (si Ridao decide jugar dentro del Partido) o entre dos (Spinelli – Scioli, si Ridao se va a LLA). Las opciones son muchas y el tiempo en política es una variable fundamental e impredecible. Lo inexorable es que en 2025 todas estas tendencias se verán acentuadas.
Cabos sueltos
Aunque varios funcionarios de carrera pasaron a explicar el presupuesto del año entrante, ciertos aspectos no convencieron a los concejales de la oposición. Por ejemplo, aunque en la exposición se declaró que para la tasa de barrido y recolección el aumento en 2025 sería del 50% en total, sin aumentos de diciembre del 24 a enero del 25, la misma diapositiva mostraba en verdad un 70% de aumento total para 2025. Ante la observación de este detalle por parte de los concejales opositores, el secretario de Hacienda no pudo explicar esta contradicción.
Otro aspecto que genera dudas tiene que ver con las tasas y su cobrabilidad. Desde el Ejecutivo declararon que para 2025, dada la “estabilidad” esperada, “van a poder cubrir con la tasa el costo del servicio”. Un concejal opositor cuestionó: “si quieren cobrar el 100% de barrido y recolección con una cobrabilidad del 70%, significa que están cargando a los que pagan por aquellos que no abonan el servicio”. La respuesta de los funcionarios fue que, si bien esa cobrabilidad es efectivamente del 70% en el año, llevan a cabo una campaña de recupero que en dos años incrementaría esa cifra entre 90 y 100%.
Por último, cuando se abordó el tema de la programación de las distintas áreas, el oficialismo admitió la degradación de la Dirección de Vivienda, que ahora pasaría a llamarse “Servicios Generales”, subsumiendo también a la Dirección de Gestión Ambiental. Cabe recordar que el área, creada originalmente para asistir a la comunidad ante la demanda habitacional, no es considerada una prioridad por la gestión que comenzó en 2015 y durante la que no se construyó una sola vivienda. Nobleza obliga, por incongruente que parezca, la “pérdida de categoría” parece un paso lógico y coherente con el derrotero de la política habitacional municipal.
