Balcarce registra uno de los mayores aumentos en la tarifa del boleto de colectivo durante el último año

Según un relevamiento de la AAETA, el precio del pasaje urbano en la ciudad subió un 83,9%, pasando de $654 en enero de 2025 a $1.203 en enero de 2026. El boleto local se ubica entre los más caros del interior bonaerense.
Con el inicio del año 2026, se registraron importantes diferencias en las tarifas del transporte urbano de pasajeros en la provincia de Buenos Aires. Según un relevamiento de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), el boleto mínimo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) es de $494, mientras que en la ciudad de Pinamar alcanza los $2.625, representando una diferencia del 431,4%.
En el caso de Balcarce, la tarifa del boleto de colectivo urbano es de $1.203, lo que la ubica entre las más elevadas del interior bonaerense. El precio representa un incremento del 83,9% respecto a enero de 2025, cuando el pasaje costaba $654. Este porcentaje de aumento es uno de los más altos registrados en la provincia, solo superado por la suba del 85,4% en el AMBA (donde el boleto pasó de $371 a $688) y acompañado por incrementos significativos en ciudades como Olavarría (81,2%) y Bahía Blanca (72,6%).
El ranking de tarifas de enero de 2026 muestra a Pinamar con el boleto más caro ($2.625), seguida por Pergamino ($2.214), Mar del Plata ($1.550), Bahía Blanca ($1.545) y San Nicolás ($1.519). Otros municipios con tarifas superiores a los $1.200 son Ramallo ($1.400), Tandil ($1.334), Olavarría ($1.330), Punta Alta ($1.230) y Balcarce ($1.203).
La brecha de precios tiene un origen estructural que se remonta a 2006, con la creación de regímenes especiales de compensación y subsidios para las 104 líneas del AMBA de jurisdicción nacional, cuyas tarifas quedaron desfasadas de los valores que rigen en el interior del país, donde los costos dependen en mayor medida de las variables locales. El informe de la Aaeta señala que en muchas ciudades se aplicaron aumentos significativos en los últimos meses para sostener el sistema ante la suba generalizada de costos.
